By Aalto
Tanto a Ro100 como a mi, una de las cosas que más nos
gusta es reciclar.
También nos apasiona todo lo que tenga que ver con el bricolaje, y si se pueden
unir las dos cosas en un mismo trabajo, muchísimo mejor.
Creo
que el reciclaje y la restauración son cosas que nos enriquecen como personas.
Se nos acostumbró a vivir en una sociedad que
vanagloria lo “nuevo”, aunque lo nuevo no siempre es mejor que lo ya existente.
Podemos
dar muchos ejemplos de esto.
Las
cosas, en general, se fabrican para que duren un tiempo determinado, no muy largo por
cierto. Aunque
esto no es del todo cierto.
Generalmente
cuando algo se rompe, no se destruye por completo sino que sólo se estropea una
parte, que puede repararse, y el resto sigue estando en condiciones.
La
mayoría de la gente simplemente lo tira y compra otro.
Pero, ¿por qué no reparar
la parte que se rompió y así damos una nueva vida a ese elemento? O incluso ¿Porque no recuperar la parte "sana" e inventarnos un uso para la que no estaba prevista?
Podemos
poner varias excusas:
- No entiendo de esto (¿Y que pasa
por probar? ¿Lo vamos a romper acaso, si ya esta roto y lo íbamos a tirar?)
- No tengo herramientas apropiadas
(La mayoría de las veces solo hacen falta un par de destornilladores, unos
alicates, un taladro, una lija, un pincel, y por supuesto, que no falte, un
martillo)
- Es más barato comprar uno nuevo
(Muchas veces decimos esto sin saber si es cierto. Habitualmente no lo es.
Además, ¿y el orgullo personal de resucitar un cacharro?)
- No tengo tiempo (Bueeeeeeeno…..
eso depende, porque para otras cosas si que lo tenemos ¿no?)
Así
que ya sabes: no hay excusas. En todo caso: la pereza, jejeje.
Hace
un tiempo, paseando, Ro100 vió tres sillas que alguien había tirado, y le
gustaron.
La verdad es que eran un poco antiguas, pero tenían posibilidades. Me
llamó por el móvil y me dijo donde estaban. Subí al coche y allí me fui. Aún
estaban, y esto es lo que encontré.
Por
supuesto lo primero fue limpiarlas bien, ver si tenían carcoma, que fue que no.
Comprobé que no tuvieran nada roto. Éstas estaban muy "sanas", pero en caso de que hubiera habido alguna parte rota, hubiera tocado repararla.
Luego tocó empezar la restauración propiamente dicha.
El
primer paso es decapar la madera para levantar el barniz viejo y luego lijar y
reparar los golpes o roturas que pudiera haber. La verdad es que estaban muy bien.
Así
se veían después de este proceso, que en realidad es la parte más trabajosa y
menos entretenida de toda la restauración.
Luego tocó levantar el tapizado, que en este caso era de piel natural y no estaba en
mal estado, pero el color y la textura eran muy feos y no nos gustaba nada.
Los asientos estaban acolchados con muelles, y como no me convencían los quité.
Reemplacé todo esto con una tabla y espuma de poliuretano, que por supuesto fue reciclado
de un colchón que íbamos a tirar. Nosotros, lo de reutilizar, lo tenemos muy interiorizado.
Pinté la madera con esmalte sintético (que es mucho más resistente que el acrílico,
pero más difícil de aplicar) de color blanco mate. Siempre trato de usar
colores mate porque en casa no puedo usar pistola de pintar y porque disimula mejor las
posibles irregularidades de la madera, sobre todo cuando no es nueva. Aunque en
este caso, después del lijado, había quedado muy bien.
Por
último el tapizado. En una visita a Ikea vimos esta tela a rayas blancas y
negras que podían darle a las sillas ese contraste moderno que buscábamos, y
así quedaron:
El
último detalle que faltaba era rematar el borde del tapizado con una cinta de
tela negra gruesa. Y terminado…
¿Que os ha parecido el reciclaje? ¿Os ha gustado como han quedado?
Ahora
estas 3 sillas son las de nuestro comedor, junto con un banco del que, seguramente, hablaremos
en otra ocasión.
Por
cierto, hace un tiempo restauré una silla que nos encanta pero que no sabemos muy bien donde poner por falta de sitio, así que si alguien está interesada en comprarla que se ponga en contacto con nosotros.
Es la de la imagen de abajo a la derecha. La madera está pintada de blanco mate con pátina para que se aprecie mejor el relieve y las filigranas que son una maravilla.
El tapizado es de rosa fucsia. Es perfecta para una habitación de niña (o de mayor, que ustedes también son princesitas, jejeje), para una zona de vestidor, un despacho, un recibidor o el escaparate de un comercio. No sé, puede quedar bien en muchos sitios...
La silla de arriba a la izquierda, también la vamos a restaurar, pero como os acabo de contar, nos hemos quedado sin sitio para poder ponerla, así que si a alguien le interesa comprarla, podemos pintársela y tapizársela del color que desee. Totalmente personalizada para ponerla en el lugar que más le guste. Mándanos un mail y lo hablamos.
Gracias por vuestras visitas y comentarios.
Os deseo un estupendo lunes.
Aalto