By Aalto.
Siguiendo
con lo que adelanté en mi anterior post, ahora va una lista de mis “otros
clásicos”.
¿Qué quiere decir esto?
Pues
que como me gusta todo lo que tenga que ver con el diseño (pero el de verdad),
y como todo hijo de vecino, tengo mis preferencias en cuanto a las cosas que me
gustan, que me dicen algo y que además de considerarlas bonitas, tienen algún
sentido para mi.
Primero,
y como no podía ser otra manera, un coche.
El
Ford Mustang, un clásico de los años ’60, que se sigue fabricando hoy en día y
que no pasa ni pasara nunca de moda.
Este
coche fue fabricado para que la gente "normal" pudiera tener acceso a un coche
deportivo a un precio razonable. En América este coche no es caro pero aquí es
un pequeño lujo, por el tema de la importación.
Tuvo
mucha competencia: El Corvette (otro icono), el Chevrolet Camaro, el Dodge
Viper, etc. pero para mi éste es el ganador.
Estas
fotos son de los modelos de los años ’60, los más bonitos y aquellos afortunados que poseen estos modelos los cuidan como joyas. En el cine son coches muy cotizados y
aparecen en muchas películas y series. Recuerdo ahora un capitulo de Sexo en
Nueva York en que las protagonistas viajan a Los Angeles y se mueven en uno de éstos, ANTIGUO, con todos los problemas que les surgen porque, como es un
deportivo, no tiene caja de cambios automática y, como la mayoría de los
americanos, no saben conducir con cambios manuales, como nosotros aquí en
Europa…
Esta
otra foto corresponde a los modelos actuales. Me gusta descapotable, aunque
siempre los hubo también con techo, tipo coupé…
Gracias
a Dios no hay mucha diferencia entre los antiguos y los nuevos.
El
siguiente objeto no tiene nada que ver con el anterior, se trata de un
exprimidor.
Es
de aluminio y fue diseñado por Stark, para mi un genio del diseño actual.
Me
gusta porque es casi una escultura, pero funciona estupendamente. Mi mujer me
regaló uno para un cumpleaños, pero después de usarlo lo limpié mal y le quite
el brillo. Un accidente. De todos modos es una de mis pertenencias más
queridas.
Pegamos
un salto ahora a otra cosa totalmente distinta, mis zapatos.
Los
hombres no solemos fijarnos mucho en lo que nos ponemos, (en general, aunque
siempre hay excepciones) pero durante toda mi vida siempre tuve un tipo de
zapato como mi preferido. No sé cuantos pares de éstos tuve hasta ahora, pero
muchos.
Me
acabo de enterar, eso si, que se llaman Chelsea Boots. Son las cosas de tener
una mujer bloguera que entiende de estas cosas…
No
hay zapato que me guste más. No tengo idea de la historia ni el autor de este
diseño, pero la verdad, no me importa.
Siguiendo
en esta línea de prendas de vestir, hay dos, para mi, clásicos de toda la vida, que no puedo usarlos
porque aquí ya no los consigo.
Estos
son los vaqueros marca Wrangler y los polos marca Grand Slam o como normalmente
se los conoce “Pengüin”.
Son
de estas cosas que nunca pasaran de moda tampoco.
Volvemos al diseño de interiores y mobiliario.
Lo siguiente, se trata de la mesa Noguchi. Fue creada, no por un diseñador o un arquitecto, sino
por un escultor: Isamu Noguchi. La primera fue fabricada en 1930 y la diseñó para la casa del director del museo de arte moderno de Nueva York (el conocido
como MOMA).
En
1944 modifica un poco el original y ya es la mesa Noguchi que conocemos hoy.
Una
joya…
Otro
tema es el perfume, que nunca había tenido ninguno preferido hasta que Ro me
regalo este: Egoiste de Chanel. Ahora si ya tengo uno preferido…
En el post anterior hablé de diseño de sillas, y se me quedaron colgadas algunas que también puedo
incluir entre mis clásicos.
Esta silla, llamada EGOA,
es de 1987 y diseñada por un español. La vi por primera vez en el aeropuerto de
Santiago de Compostela hace ya unos cuantos años y cuando me senté me resulto
comodísima. La estructura en forma de Z, junto con una bisagra que une el
asiento con el respaldo, hacen que toda la silla sea flexible y se adapte
continuamente a nuestros movimientos.
Esta otra siempre la
consideré una obra de arte, fue diseñada en 1982 por un arquitecto suizo
llamado Mario Botta. Puede parecer muy rara, pero es comodísima y una escultura
en si misma.
Bien, éstos mis otros clásicos, y seguro que me dejo algo en el tintero, pero lo importante ya esta dicho.
Espero que les haya
resultado interesante y hasta la próxima.
Gracias por sus visitas y comentarios
Aalto