La tradición consiste en que los hombres regalen a sus parejas un pañuelo (mocador en valenciano) en el que hay envueltos dulces hechos con mazapán de distintas formas y colores que representan frutas y hortalizas de la huerta de Valencia.
La tradición de la mocaorá se remonta al siglo XVIII y ya desde entonces, los dulces iban envueltos en un pañuelo o mocador. Todo junto, dulces y pañuelo, constituía el regalo para la mujer amada. Poco a poco, el pañuelo dio nombre a la festividad: Día de la mocaorá.
Por esta tradición, muchos valencianos consideran el 9 de octubre como el día de los enamorados (su San Valentín particular). También es tradición que las mujeres conserven todos los pañuelos que su pareja les regala año tras año desde que comenzaran a salir (son una prueba de amor y como tal son conservados).
