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miércoles, 9 de septiembre de 2015

DIY: CESTA DE CUERDA MULTIUSO

Llevo un verano haciendo un montón de DIY o manualidades sencillas con el fin de reciclar y reutilizar un montón de objetos que tenemos por casa y que suelen acabar en la basura una vez que cumplieron la misión para que que fueron diseñados.

Pero dar otros usos a esos objetos, no solo agudiza la imaginación sino que nos permite tener otros objetos muy prácticos y decorativos para usarlos una vez más.

Por no decir, que evitamos contaminar reduciendo los residuos que generamos, con lo cual nuestra conciencia ecológica también se queda más tranquila.

A mi me parece super divertido imaginar para que puede servir las cositas que normalmente se suelen tirar: latas, botes, tarros, etc. 


En esta ocasión os enseño un DIY hecho con ese accesorio plástico que suelen venir en las macetas cuando te compras una planta trepadora. En esta ocasión se trata de un jazmín que compré para la terraza, ya que me chifla el olor a jazmín que produce en las noches de verano.

Me encontré con esa pieza y en lugar de tirarla, lo que hice fue enrollar alrededor una cuerda de rafia que tenía por casa. La forré completamente, y en la parte de abajo, crucé los hilos para formar una estrella.

Una manera muy fácil de conseguir una cestita multiusos de lo más molona. ¿No es perfecta para tener recogidos los juguetes de los peques?


Es tan sencillo, que no hay tutorial con los pasos a seguir, porque no tiene nada de complicación: se ata la cuerda al extremo desde el que comenzamos a enrollar y se va dando vueltas, hasta cubrir toda la parte plástica. Cuando se llega al final, se corta la cuerda y se ata con un nudo fuerte, para evitar que se desenrolle.

Si queremos que nuestra cestita se pueda colgar, le haremos con cuerda una especie de loop como podéis ver en la foto. Es opcional.

Otra variante puede ser hacer lo mismo enrollando lana del color que más os guste, así podemos obtener una cestita rosa, azul, amarilla... Yo últimamente me siento atraída por todo todo lo que me recuerde a la decoración estilo nórdico: rafia, sisal, yute, madera, piedra, colores neutros... por eso lo hice con cuerda natural.


Y los usos pueden ser de lo más variados: como cesta de baño, para guardar nuestros productos cosméticos.


Como frutero para presentar en la mesa alguna frutas de una manera original.


Y también es perfecta para presentar el pan en la mesa.

¿Y vosotros? ¿Que uso le daríais? ¿Se os ocurren otros?

¡¡Si os ha gustado y os animáis a hacerla no olvidéis compartir vuestras fotos en facebook.

No olvidéis pasar por mi otro blog para echar un vistazo al post de hoy: AQUÍ.

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Rocío


lunes, 5 de noviembre de 2012

NUEVA VIDA PARA UNAS SILLAS


By Aalto

Tanto a Ro100 como a mi, una de las cosas que más nos gusta es reciclar.
También nos apasiona todo lo que tenga que ver con el bricolaje, y si se pueden unir las dos cosas en un mismo trabajo, muchísimo mejor. 

Creo que el reciclaje y la restauración son cosas que nos enriquecen como personas. 
Se nos acostumbró a vivir en una sociedad que vanagloria lo “nuevo”, aunque lo nuevo no siempre es mejor que lo ya existente.

Podemos dar muchos ejemplos de esto.

Las cosas, en general, se fabrican para que duren un tiempo determinado, no muy largo por cierto. Aunque esto no es del todo cierto.

Generalmente cuando algo se rompe, no se destruye por completo sino que sólo se estropea una parte, que puede repararse, y el resto sigue estando en condiciones.

La mayoría de la gente simplemente lo tira y compra otro. 
Pero, ¿por qué no reparar la parte que se rompió y así damos una nueva vida a ese elemento? O incluso ¿Porque no recuperar la parte "sana" e inventarnos un uso para la que no estaba prevista?

Podemos poner varias excusas:
            - No entiendo de esto (¿Y que pasa por probar? ¿Lo vamos a romper acaso, si ya esta roto y lo íbamos a tirar?)
            - No tengo herramientas apropiadas (La mayoría de las veces solo hacen falta un par de destornilladores, unos alicates, un taladro, una lija, un pincel, y por supuesto, que no falte, un martillo)
            - Es más barato comprar uno nuevo (Muchas veces decimos esto sin saber si es cierto. Habitualmente no lo es. Además, ¿y el orgullo personal de resucitar un cacharro?)
            - No tengo tiempo (Bueeeeeeeno….. eso depende, porque para otras cosas si que lo tenemos ¿no?)

Así que ya sabes: no hay excusas. En todo caso: la pereza, jejeje.

Hace un tiempo, paseando, Ro100 vió tres sillas que alguien había tirado, y le gustaron. 
La verdad es que eran un poco antiguas, pero tenían posibilidades. Me llamó por el móvil y me dijo donde estaban. Subí al coche y allí me fui. Aún estaban, y esto es lo que encontré.


Por supuesto lo primero fue limpiarlas bien, ver si tenían carcoma, que fue que no.
Comprobé que no tuvieran nada roto. Éstas estaban muy "sanas", pero en caso de que hubiera habido alguna parte rota, hubiera tocado repararla.
Luego tocó empezar la restauración propiamente dicha.

El primer paso es decapar la madera para levantar el barniz viejo y luego lijar y reparar los golpes o roturas que pudiera haber. La verdad es que estaban muy bien.
Así se veían después de este proceso, que en realidad es la parte más trabajosa y menos entretenida de toda la restauración.


Luego tocó levantar el tapizado, que en este caso era de piel natural y no estaba en mal estado, pero el color y la textura eran muy feos y no nos gustaba nada.
Los asientos estaban acolchados con muelles, y como no me convencían los quité.
Reemplacé todo esto con una tabla y espuma de poliuretano, que por supuesto fue reciclado de un colchón que íbamos a tirar. Nosotros, lo de reutilizar, lo tenemos muy interiorizado.

Pinté la madera con esmalte sintético (que es mucho más resistente que el acrílico, pero más difícil de aplicar) de color blanco mate. Siempre trato de usar colores mate porque en casa no puedo usar pistola de pintar y porque disimula mejor las posibles irregularidades de la madera, sobre todo cuando no es nueva. Aunque en este caso, después del lijado, había quedado muy bien.

Por último el tapizado. En una visita a Ikea vimos esta tela a rayas blancas y negras que podían darle a las sillas ese contraste moderno que buscábamos, y así quedaron:


El último detalle que faltaba era rematar el borde del tapizado con una cinta de tela negra gruesa. Y terminado…


¿Que os ha parecido el reciclaje? ¿Os ha gustado como han quedado?

Ahora estas 3 sillas son las de nuestro comedor, junto con un banco del que, seguramente, hablaremos en otra ocasión.

Por cierto, hace un tiempo restauré una silla que nos encanta pero que no sabemos muy bien donde poner por falta de sitio, así que si alguien está interesada en comprarla que se ponga en contacto con nosotros.
Es la de la imagen de abajo a la derecha. La madera está pintada de blanco mate con pátina para que se aprecie mejor el relieve y las filigranas que son una maravilla. 
El tapizado es de rosa fucsia. Es perfecta para una habitación de niña (o de mayor, que ustedes también son  princesitas, jejeje), para una zona de vestidor, un despacho, un recibidor o el escaparate de un comercio. No sé, puede quedar bien en muchos sitios...


La silla de arriba a la izquierda, también la vamos a restaurar, pero como os acabo de contar, nos hemos quedado sin sitio para poder ponerla, así que si a alguien le interesa comprarla, podemos pintársela y tapizársela del color que desee. Totalmente personalizada para ponerla en el lugar que más le guste. Mándanos un mail y lo hablamos.

Gracias por vuestras visitas y comentarios.

Os deseo un estupendo lunes.

Aalto





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