martes, 21 de agosto de 2012

EL BIZCOCHO DE MI MADRE

Yo no soy muy de dulce, pero he de reconocer que este bizcocho está buenísimo.

Es el que ha hecho toda la vida mi madre y os puedo asegurar que además de estar delicioso, es perfecto tanto si se usa como base de tartas, como si se come sólo o acompañando un café con leche al desayunar o al merendar.

Mi chico es un auténtico fan, y por eso tuve que pedirle la receta a mi madre y aprender a hacerlo en mi propia casa (el amor es así...).

Es sencillisimo de preparar, así que os animo a hacerlo y que me digais si os ha gustado tanto como a nosotros.


Ingredientes:

2 yogures. La receta "original" es con yogur natural, pero yo suelo usar yogur de sabor limón o sabor fresa. Le deja un sutil gustito al bizcocho muy bueno.
4 huevos.
Harina. Uso el bote vacío de yogur para medir la cantidad, y uso 3 medidas.
Azúcar: 2 medidas.
Aceite: 1 medida.
1 sobre de levadura en polvo.

Opcionalmente, se le puede poner la rayadura de un poquito de corteza de un limón o una naranja. Yo como no tenía no le eché. Lo que si le eché porque tenía por casa es un chorrito de esencia de vainilla. También es opcional, así que si no tienes por casa, no te preocupes, el bizcocho te saldrá igual de bueno.

Lo mezclas todo en un bol y bates bien. Pero cuando digo bien, quiero decir BIEN. Nada de darle un par de "meneos" y listo, no, hay que batir a conciencia.

Hay dos trucos fundamentales para que salga esponjoso: que se bata todo muy bien y que la temperatura del horno sea la adecuada.

En mi batidora de 10 velocidades, yo lo pongo en el 4 un buen rato, pero cuando lo hacía con la antigua que tenía antes que sólo tenía la opción apagar y encender, también me salía bueno.

Una vez batido, untamos con aceite o mantequilla un molde y lo metemos en el horno.

En cuanto al horno, es muy importante precalentarlo de 10 a 15 minutos. Cuando metamos la masa, ha de estar muy caliente. Luego dejar en el horno a unos 200ºC durante 40-45 minutos.


Lo de la temperatura y el tiempo es orientativo, porque yo no soy una pastelera de las de verdad ni mi horno tiene demasiada precisión... así que voy abriendo de vez en cuando y pinchando con una aguja para comprobar que está bien hecho por dentro.

En los manuales guays de pastelería, hacer eso es cometer sacrilegio, porque si se abre el horno pierde temperatura y la masa no sube y viene un tsunami y se acaba el mundo y bla, bla, bla.... XD

En fin, lo que quiero decir con ésto es que no os tomeis al pie de la letra lo de los tiempos y la temperatura y probeis en vuestros hornos ya que cada uno hornea a su manera... viene a ser un poco como las tallas de pantalón... de unos me queda bien la 40 y de otros la 42, lo que está claro es que no quepo en una 34.
¿Entendido el simil, no?

Pues eso... cuando veais que está doradito por encima, quiere decir que está casi a puntito: vigiladlo para que no se os queme.


Pues ya está, eso es todo, es así de fácil.

Luego, cuando se enfríe... a comer!!!

Sólo o con nata o con chocolate o con dulce de leche o con mermelada o con leche condensada o con... lo que querais!!

Eso si disfrutadlo mucho y porque es un dulce que no tiene grasas saturadas ni porquerías de esas. 
Pensad que es infinitamente más sano desayunar con ésto que con cualquier producto de bollería industrial.

Gracias a todas por vuestras visitas y comentarios.

Os deseo un feliz día.


Ro100




domingo, 19 de agosto de 2012

COMO HACER TU MALETA

Este post va dedicado a mi amiga Blanqui, que me dió la idea para tratar el tema de como hacer las maletas cuando nos vamos de vacaciones.
Ya he recibido varias sugerencias de temas para hablar en el blog y os doy a todas las gracias porque me viene fenomenal escribir sobre cosas que os parezcan interesantes y útiles.
Si quereis mandarme más propuestas, podeis escribirme a conlluviayconsol@hotmail.es o escribirlas en mi muro de facebook de "Con lluvia y con sol" (pincha aquí).

Yo he cometido muchos errores a la hora de hacer las maletas: era de las que metía mil cosas "por si acaso", pero poco a poco, he acabado haciendo maletas de manera bastante eficiente, es decir, maletas en las que llevas justo lo que necesitas NI MÁS, NI MENOS.

Lo primero que hay que plantearse es el clima que predominará en nuestro lugar de destino. Es absurdo llevar un jersey de abrigo si vas a veranear a Benidorm en agosto. Tenemos que esforzarnos en desterrar los "por si acaso". Concienciémonos que en general en Sevilla hace calor y en Coruña, "fresquito", así que más vale no esperar lo contrario si no queremos cargar nuestra maleta con prendas inútiles.

Otra cosa a tener en cuenta es el tiempo que vamos a estar fuera. No es lo mismo hacer la maleta para un fin de semana que para una semana o más, y desde luego no es lo mismo contar con lavadora o no.
Si sales un par de días, no se te ocurra cargar con el armario completo: ni siquiera te dará tiempo a ponerte todo lo que llevas en tan poco tiempo.

La tercera cosa que definirá el contenido de tu maleta son los planes que tengas. En general todos contamos con salir a pasear, de cena o de compras. Pero no es lo mismo si el objetivo principal es disfrutar de la playa y el mar, la montaña y el campo o la ciudad y sus monumentos. Es lógico pensar que si tenemos un destino playero, será indispensable contar con varios trajes de baño, sin embargo si vamos a visitar ciudades, lo primordial será llevar calzado cómodo.

Teniendo esas 3 premisas claras, os pueden venir bien estas sugerencias que a mi me funcionan:

  • Haz una lista unos días antes de salir. Así no olvidarás nada. Repásala bien y varias veces. No sólo hay que pensar en la ropa que te llevarás, sino también en los medicamentos, documentos y cargadores de cacharritos electrónicos que no te puedes olvidar (móvil, cámara de fotos, mp3...)
  • Intenta no incluir en tu lista, ropa que se arrugue fácilmente, sobretodo si no cuentas con plancha en tu lugar de destino.
  • Planea tus looks en casa con calma. En general una parte de abajo puede usarse más veces que una parte de arriba, así que teniendo eso en cuenta, combina cada una de las partes de abajo que te lleves con varias partes de arriba. Tener previstas las combinaciones que harás, evitará llevarte prendas que no peguen con nada de lo que llevas.
  • Los vestidos son frescos, ocupan poco en la maleta y con los complementos adecuados serán válidos para ir perfectas en un montón de ocasiones. La pega es que se suelen arrugar, así que mételos los últimos en la maleta y lo más extendidos que puedas.
  • Una prenda estrella que es muy versátil y a la que le puedes sacar mucho partido son unos vaqueros. Con unos vaqueros y varias camisetas, ya tienes un montón de días resueltos. Con una blusa más elegante, ya tienes el look para salir a cenar. Si te vas al sur o a la playa, mejor vaqueros cortos o shorts.
  • Camisetas. De todos los colores, de todos los tamaños y de todos los estilos. Serán tus grandes aliadas. Y apenas ocupan espacio.
  • Algo de abrigo, como una chaquetita o un jersey se hace imprescindible si veraneamos por el norte.
  • Calzado: No más de dos pares. Selecciona un par de trote, muy cómodos y otros más formales para ir arreglada. Mejor que sean de un color neutro para que peguen con todo.
  • Bolsos: Misma norma que con el calzado, color neutro y dos: uno en bandolera cómodo e informal y otro más pequeño y elegante.
  • Complementos: transformarán tu look y ocupan poco espacio así que no olvides un par de collares, tus gafas de sol o algún pañuelo.
  • Ropa interior, cómoda y adecuada a tus looks, es decir algún sujetador sin tirantes para esos vestidos o camisetas palabra de honor y alguno sin dibujitos, por si alguna blusa o camiseta se transparenta un poco. Vayas o no a la playa, incluye algún traje de baño: ¡recuerda que muchos hoteles tienen spa!
  • Neceser. Deberá incluir como mínimo una crema hidratante para el rostro, otra para el cuerpo o after sun, cepillo de dientes, hilo dental y dentífrico, champú, peine y acondicionador o mascarilla para el pelo, gel, desodorante, agua de colonia (mejor que perfume que puede dejar manchas en tu ropa y resulta muy pesado en verano) y algo de maquillaje (tus pinturas de guerra favoritas para estar arrebatadora). Si hay playa en tus planes, el protector solar es imprescindible.
  • Una cosa más, no olvides que no te vas a otro planeta. Allí donde vayas, seguro que hay tiendas donde puedes comprarte cualquier cosa que se te haya olvidado o que no te merezca la pena ir cargada con ella, como unas chanclas playeras, una toalla, un capazo, un sombrero o un paraguas (si llueve). 
Por regla general, no se sabe muy bien cómo ni por qué, acabamos volviendo a casa con una maleta mucho más llena que como nos la llevamos, así que cuanto más ligera sea al salir, mejor.


Por último, si viajas en pareja y cogeis un avión, no estaría de más que distribuyerais cosas de los dos en las maletas que os lleveis. Podría darse el desgraciado caso que os perdieran una maleta y uno de los dos se quedara sin nada de ropa durante unos días hasta que os la encontraran. 

¿Que más trucos usais para hacer vuestras maletas?

Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

Os deseo un feliz día.

Ro100

sábado, 18 de agosto de 2012

MÁS MODERNO QUE NOSOTROS


by Aalto.

Los que sean de Barcelona casi seguro que conocen el sitio del que voy a hablar: El Pabellón Barcelona. Y los que no son de allí, probablemente también.
Es una construcción relativamente pequeña que está en un rincón lateral de la Fira.


En realidad no es nada, no cumple ninguna función práctica en la actualidad. Fue el pabellón alemán de la exposición Universal que se realizó en 1929. Barcelona había celebrado otra Expo antes, en 1888. Era una moda muy popular entre las ciudades a finales del s. XIX y principios del s. XX. La torre Eiffel en Paris quedó de una de ellas. Por cierto, también muy discutida en su momento.

¿Porque os cuento la historia de este pabellón? que repito, no es una vivienda, ni un edificio de oficinas, ni un museo, ni nada específico. Bien, porque para mi (y para mucha más gente) es lo que nos hizo "modernos": en cierta medida cambió el mundo, y no exagero.


Era una época muy convulsa, no hacia mucho que la 1ª Guerra Mundial había terminado, la Revolución Industrial mostraba ya sus consecuencias en las sociedades, y en el tema del arte y sobre todo en la arquitectura había una lucha entre dos mundos, el antiguo, clásico y conservador, y las nuevas vanguardias aunque en el fondo no se distinguían mucho unos de otros.

Los edificios se concebían como contenedores o cajas a los que simplemente se le añadían adornos. Unos se decoraban con molduras, columnas, estatuas, torrecitas, cúpulas y otros motivos clásicos y los otros con decoraciones más geométricas (art deco) o más “orgánicas” (art nouveau), pero no dejaba de ser decoración superpuesta. A mi entender, algo así como lo que hace un pastelero con una manga de nata en una tarta…

El autor del edificio del que os hablo hoy, fue un arquitecto alemán llamado Mies Van der Rohe, que quiso exponer su concepto de racionalidad, de integridad, de democracia, de síntesis y simplicidad. En el fondo representaba la honradez, la racionalidad. Todo lo que representaba (o él creía) la republica de Weimar.

Tuvo muchos problemas para hacerlo. Cambió el emplazamiento original, no quería estar en un sitio muy llamativo. Alemania estaba pasando por una crisis económica muy grande y no tenían muchos medios, y además se les vino el tiempo encima.
La piedra no pudo encargarla, tuvo que usar la que encontró ya cortada, por ejemplo.

Pero su cabeza parió esta maravilla, sobre todo si la comparamos con el resto de edificios y pabellones que se habían construido en aquel entonces. 
Los edificios de esta fotografía ya no existen, fueron hechos sólo para la Expo.


Pero otros aún perduran:


Al pobre Mies Van der Rohe, casi nadie lo entendió…
Hoy no nos llama la atención su edificio innovador porque todo lo que nos rodea en nuestras ciudades se le parece mucho y el Pabellón pasa desapercibido, pero en su momento fue una revolución, por supuesto, totalmente incomprendido por casi todo el mundo.

Diseñó, como hacia casi siempre, hasta el mobiliario, por cierto bastante simple. Solo una silla, un taburete y una mesa.
La silla es aún hoy un icono del diseño. Hay versiones baratas (bueno, "baratas", ya me entienden, ¿no?) pero las originales, que fabrica Knoll, pueden ir desde los 3.000,00 a los 5.000,00 €, depende de si son de acero o de inoxidable.
Y eso que las de 1929, se tapizaron con cuero de cerdo porque era más barato…


Las sillas Barcelona, como se las conoce, estaban inspiradas en las “sella curulis” que eran el tipo de sillas que usaban los magistrados en la antigua Roma. Además fue una de las piezas pioneras en introducir el mobiliario metálico. Hoy no nos llama la atención, pero entonces pocos muebles (por no decir ninguno) eran de otra cosa que de madera.

Volviendo al Pabellón, éste era un conjunto de elementos planos, tanto en vertical como en horizontal, con columnas realizadas con cuatro perfiles de acero en “L”, unidos formando una cruz.
La única referencia a Alemania era un muro interior revestido en ónice amarillo, una moqueta negra y una cortina roja, los colores de la bandera.



Todos los tabiques verticales estaban cubiertos de piedra o eran de cristal. No había ni una solo moldura, ni un capitel, ni ningún adorno superfluo, solo una escultura en el estanque interior. No hacían falta más. El propio edificio y los espacios que generaba en su interior y su exterior, fundiéndose unos con otros, tenían tanta fuerza e interés que cualquier adorno hubiese sobrado.
Es el primer edificio al que podemos llamar moderno.




Cuando termino la Expo fue demolido, la estructura de acero fue vendida allí mismo como chatarra y la piedra regresó a Alemania y vaya a saber en qué la volvieron a usar.
Sin embargo, en 1983 se reconstruyó el Pabellón, aunque no es exactamente igual: los revestimientos de piedra son mucho más bonitos ahora que entonces.
De Mies, podemos decir que volvió a Alemania y al poco tiempo fue nombrado director de la Bauhaus (algo de lo que también hablaré en su momento), pero duró poco. Llegaron los nazis y echaron todo para atrás. Llevaron la arquitectura a lo que era la Roma Imperial, o a lo que Hitler creía que era.
Emigró (o más bien escapó) a Estados Unidos y fue el Director del Instituto Tecnológico de Illinois. Siguió desarrollando sus ideas y diseñó cosas como éstas: otros dos de los edificios más famosos de la historia:



Se lo considera el padre de los rascacielos de cristal, tan comunes hoy.

Reflexionando sobre esta historia, me gustaría que todos nos diéramos cuenta que no somos tan modernos como nos creemos, o al menos algunos arquitectos que salen por la tele mostrando sus casas para millonarios. En 1929 ya se hacían cosas mejores…

Espero que os hayan gustado las anécdotas sobre este edificio y su autor, y si podeis no dejeis de visitar el Pabellón cuando vayais por Barcelona. Espero que ahora podais compartir conmigo mis sensaciones al recorrerlo.

Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

Os deseo un feliz día.



Aalto.





jueves, 16 de agosto de 2012

DORMITORIO PERFECTO

Desde que vi los baños integrados en el dormitorio hace ya tiempo en las revistas de decoración, para mi es como una obsesión éste tipo de distribución. Eso sí, teniéndolo así habria que ser extra cuidadoso, limpio y ordenado, pero merecería la pena el esfuerzo porque me parece una maravilla del diseño.
Así que en cuanto vi estas fotos pensé en enseñarosalas porque me chiflan.

Me parece el dormitorio perfecto (sólo nos queda la duda de como será el vestidor, pero fijo que será gigante, como nos gusta a todas). El suelo de madera me parece de lo más acogedor. Los muebles volados, siempre me ha parecido más ligeros y más prácticos (diseño estilizado sin las patas que además no molestan para limpiar) y la combinación de colores también me gusta mucho, aunque admito que si cambiamos el rosa  por otro tono que os guste más, también quedaria precioso. Al blanco le va todo.
Particularmente me gustan las orquideas en las mesitas, la lámpara etnica colgando a la izquierda y el espejo blanco con filigranas sobre el aparador. Detalles que dan personalidad a la estancia.


Seguimos con la belleza y la ligereza de los muebles volados. Esta vez se trata del mueble del lavabo que queda totalmente integrado en el dormitorio al ser de la misma linea que el aparador.
La continuidad del suelo, ayuda a la idea de aunar los dos espacios en uno.


El lavamanos me chifla: un cuenco negro estilo oriental, junto con las plantas que decoran y alegran ese luminoso espacio conforman un este rincón perfecto para el relax. Muy zen.
Buena idea la de tener grandes espejos para verse bien y para dar un extra de luminosidad a la estancia.


Bien escondido tras una puerta de cristal traslúcido, el inodoro, lográndose así la intimidad necesaria.
El tubo del aire acondicionado no se ha camuflado con un falso techo, sino que se ha dejado a la vista, pero a mi me gusta mucho el contrapunto industrial que da a la estancia. Las mezclas imposibles me parecen interesantes.


Lo que más me gusta de todo, sin lugar a dudas es la ducha formada por una caja transparente y de pizarra negra. Estoy absolutamente enamorada de esta imagen. Esto si que es tener tu propio spa en casa.
La pizarra negra me parece de lo más elegante y no me digais que no os parece sexy tener esa ducha tan cerca de la cama, además siendo tan grande como para que quepan dos.

Lo dicho, me encanta. ¿Y a vosotras? ¿Como sería vuestro dormitorio ideal?

Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

Os deseo un feliz día.

Ro100


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